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Narciso y Juanita

 

Todavía no me lo termino de creer… ¿Se pueden tener dos medias naranjas?

Yo estaba convencido de que mi difunta esposa, Elena, era la mujer que el destino había elegido para mí.  Y lo era. Pero Juanita…,  Juanita es maravillosa también.

Espero que mi Elena, esté en donde esté, no lo tome como una deslealtad, pero vuelvo a sentirme feliz. Y de eso la culpable es Juanita.

Nos reímos mucho cuando estamos juntos y no paramos de hacer planes para compartir.

Nos unió el baile, ¿recuerdan?, pero tenemos muchas más cosas en común… Nos encanta el teatro, el cine, pasear, salir con el coche a comer fuera de Madrid… Leer más…

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El disgusto de Rosa

 

Luego dicen que me enfado… Qué harta me tiene, por Dios. No sé si saben la última ocurrencia de mi marido… Si, de Germán.

¿Recuerdan que les conté que tenía la manía, por llamarle algo,  de regalarme flores?

Pues bien, este año se ha superado…  Tengo un cabreo, que no sé si voy a poder explicarles bien el conflicto, de la rabia que tengo…

Yo no sé qué tiene este hombre en la cabeza… No me escucha, no me hace caso y no graba cuando hablo con él… Como si yo fuera invisible…

Hace unos días fue mi cumpleaños. Pues bien, ni se imaginan con qué me sorprendió este año… Se admiten apuestas, pero les advierto que ganará la banca, o sea, yo. No se lo pueden ni imaginar… Leer más…

El perro de Margarita

 

La semana pasada salí a dar un paseo por la mañana como tantos días. Hacía una mañana estupenda. Lucía un sol espléndido,  pero como era pronto, no eran todavía las diez, no hacía mucho calor. Decidí respirar un poco de aire fresco y encaminé mis pasos al Retiro, ese jardín descomunal de grande que nos hace a los madrileños de pulmón y que últimamente sólo sale en las noticias para informarnos de que se ha caído un árbol…

Entré en el recinto por  la calle de Alcalá, como la canción, por la puerta más cercana al Paseo de la Castellana. Ya había gente dando vueltas por los senderos, montando en bicicleta o paseando perritos…

Eso me hizo recordar mi última reflexión sobre las mascotas y una conversación que tuve con una vecina con la que compartí el ascensor hace unos días. Ella tiene una perra de unos cuatro años, de tamaño mediano y creo que de raza yorkshire, no garantizo esto último porque no estoy muy puesta en “marcas de perro”, pero a lo que voy, me dijo que le hacía mucha compañía y que era un buen sistema para relacionarse con la gente… Leer más…

Salva y Lila

 

 

No me lo creo ni yo… Han pasado seis meses desde que Lucía me presentó a Salva y cada día estoy más entusiasmada con él y él conmigo… ¿No es maravilloso?

Noto que ahora estoy comenzando a tomar tierra porque ahora ya soy capaz de notar que tiene defectos…que no es perfecto…pero  no me importa.

Las primeras semanas me las pasé, nos las pasamos, en una nube… Todo era estupendo.

Ya, tanto él como yo, vamos siendo conscientes de que no somos siameses y de que, a veces, tenemos diferentes opiniones sobre un tema… Pero creo que eso es bueno. Leer más…

Dalia y Ramiro

 

Ya han pasado dos meses desde que les conté mi caso. Hoy he quedado con mi amigo Ramiro para contárselo a él.

Con ustedes fue más fácil, seguro. Al no conocerles no les tuve que versionar la situación. Les pude contar la realidad tal cual. Sin florituras.

A él le voy a relatar la primera adaptación del tema. Es el primero de mis amigos que va a saberlo. Le he elegido como conejillo de indias porque es un hombre cabal y con una gran entereza y sobre todo porque es un tío muy sensato. Quiero que él me ayude a contarlo a los demás.

Para lo cual no me queda otra que lanzarme a la piscina…

Hemos quedado a las ocho para picar algo y arreglar el mundo, como tantas veces, pero yo llevo como una leona en una jaula desde las seis de la tarde… Leer más…

Jacinto y la libertad.

 

Salí de la cárcel hace quince día escasos.

¿No sé si me recuerdan? Soy Jacinto. Si ése. El que quería redimir la asistente social de la prisión mediante el casamiento… Valiente chalada.

Le di calabazas. No me iba a atar a una loca porque a ella le pareciera oportuno.

Estoy recuperando a mis antiguas amistades del barrio y restableciendo los contactos con algunos compañeros de prisión que salieron antes que yo. Leer más…

El parque de Violeta

 

Hola soy yo. Hacía mucho que no les veía… Había dejado de venir al parque por las tardes… Es que tenía mucho frío… Los inviernos me descolocan mucho…

Bueno, y también porque estaba un poco asustada… Yo ya soy mayor y no estoy para estos disgustos…

Leí en el periódico que hace unas semanas encontraron el cuerpo de un chico joven muerto sobre uno de los bancos. Parece ser que ya le han identificado. No era del barrio, pero murió aquí porque, según decía la noticia, venía a comprar drogas… Debió de comprar algo que no estaba bien, algunos polvitos de esos blancos, como los que salen en las películas de la tele y al respirarlos, se fue al otro barrio…

Yo es que no me entero de nada. No tenía ni idea de que en este distrito teníamos ese tipo de problemas… Y mucho menos de que por las noches los camellos hicieran de estos jardines del barrio, tan preciosos, su tienda particular… Leer más…

Jazmín y Casimiro

 

La verdad es que yo nunca había creído en el destino. No era yo muy novelera…

Y ahora, muchísimos años después, menos aún…

Pero, a lo que iba, cuando conocí a Casimiro, Casi con el tiempo, sólo tenía dieciséis años. Era una cría y a las crías les gusta fantasear… Como nos conocimos de una forma tan boba, llevándome la bolsa de la compra,  os recuerdo, me dio por pensar que a lo mejor estábamos predestinados… Tontunas. Pero entonces a mí no me lo parecían…

El resultado fue que, a lo tonto, comenzamos a salir. Ambos éramos del mismo barrio y de hecho con el paso del tiempo Casi me comentó que me tenía echado el ojo antes de ofrecerse a llevarme la compra…

Nuestros padres se conocían de vista y por entonces, que se hacía más vida de calle, los barrios funcionaban más como pueblos pequeños en los que la gente se sabía la vida y milagros de los vecinos… igualito que ahora, que no conoces ni a la gente de tu mismo descansillo…

No me quiero desviar del tema. Su familia no gustaba a la mía. Era conocida la afición por el morapio de su padre, y lo ligera que tenía la mano en cuanto llevaba unos cuantos vinos de más, lo que sucedía a menudo. Su madre y sus hermanas iban, con frecuencia,  señaladas por la furia que demostraba el cabeza de familia y lo que no entendía nadie era que su hijo mayor, mi Casi, el único varón, no le parara los pies…

Al principio, cuando nos estábamos conociendo, no me atrevía a preguntarle la razón… Me daba apuro. Era algo muy íntimo, o no, porque en el barrio era un secreto a voces, pero, me daba reparo… Leer más…

Todos a por nuestros votos…

 

Estoy muy cansada de la supuesta superioridad moral que se atribuyen los políticos, también supuestos, de izquierdas.

Y también de la tontería que acompaña a los políticos de derechas.

Por abreviar, estoy muy aburrida de los políticos de todo signo.

Son muy cansinos. Cualquier día, en cuantito que nos descuidemos nos van a descubrir la cuadratura del círculo.

Yo creo que lo que más me enfada es que están convencidos, todos ellos, de que los ciudadanos somos estúpidos y tenemos memoria de pez.

Sé, y no me consuela, que esto no es exclusivo de nuestro país. Pasa en todas partes. Pero eso me da exactamente igual. Leer más…

Mirta y Casilda…

 

Hola otra vez. Soy Mirta la de la mercería… si, la que trabaja con su suegra… Me recuerdan?

Hacía mucho que no pasaba a saludarles… Y como tengo novedades en mi vida, he pensado que sería bueno compartirlas con ustedes…

La otra vez que les conté mis cosas, me sentí muy bien. Me quedé muy a gusto, vaya!

No es lo mismo pensar las cosas, darle vueltas a los problemas, vivir en un constante run run, que compartirlos con alguien en voz alta… Y ustedes son el interlocutor ideal.

Como no les conozco de nada, les puedo contar lo que siento sin tapujos, porque lo que puedan opinar de mí, no me afecta…

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